Emociones, enfado, Terapia Cognitiva

¿Por qué nos sentimos de un modo y no de otro? El A-B-C de la Terapia Cognitiva.

Hoy empezaré haciéndote dos preguntas que me gustaría que reflexionaras antes de continuar leyendo:

  1. ¿Que surge antes, la emoción o el pensamiento?
  2. ¿De qué depende cómo nos sintamos? ¿De las situaciones que vivimos, de nuestros pensamientos, de nuestra educación…?

Muy bien, si ya tienes la respuesta en tu mente… atent@! Voy a contarte tres historias en la que los protagonistas son personas muy similares con características idénticas y volveré a hacerte las mismas preguntas 🙂


estudiante

PRIMERA HISTORIA.

María tiene 22 años. Es una chica alegre, simpática, que ha crecido y ha vivido felizmente en una familia con valores como la solidaridad, el respeto, el esfuerzo…. Está terminando la carrera de derecho. Es su vocación.

En una de las clases el profesor explica algo que María no entiende, así que levanta la mano y le pregunta su duda al profesor.

El profesor, indignado, se gira y le dice a María:

  • ¿A estas alturas del curso me haces esta pregunta? Cómo se nota quien estudia y quien no. Mire señorita, cuando llegue a casa coja el libro y póngase a estudiar, que es lo que necesita, en lugar de hacerme perder el tiempo con preguntas tan tontas.

María se queda de piedra. Unas lágrimas asoman a sus ojos porque piensa:

  •  Seré tonta y estúpida, que poco dominio tengo de la materia, soy una incompetente y encima me ha dejado en evidencia de delante de todos.
  • Qué vergüenza… He hecho el ridículo
  • No voy a volver a entrar en esta clase nunca más.
  • ¿Cómo no he pensado dos veces antes de hacer la pregunta?

María sale corriendo de la clase, sofcada y llorando.

¿Cómo crees que se siente María?

Efectivamente: triste, fracasada, humillada…

 

estudiante-derechoSEGUNDA HISTORIA

Juán tiene 22 años. Es un chico alegre, simpático, que ha crecido y ha vivido felizmente en una familia con valores como la solidaridad, el respeto, el esfuerzo…. . Está terminando la carrera de derecho. Es su vocación. En una de las clases el profesor explica algo que Juán no entiende, así que levanta la mano y le pregunta su duda al profesor.

El profesor, indignado, se gira y le dice a Juán:

  • ¿A estas alturas del curso me haces esta pregunta? Cómo se nota quien estudia y quien no. Mire, cuando llegue a casa coja el libro y póngase a estudiar, que es lo que necesita, en lugar de hacerme perder el tiempo con preguntas tan tontas.

Juán se queda de piedra. Su cara empieza a ponerse roja ya que piensa:

  •  ¿¡Pero qué se ha creído este!!?
  • ¿De que va? 
  • ¡¡¡Este tío es imbécil!! ¡¡¡Que asco de profesor!!!!

En ese momento Juán le contesta al profesor:

  • Debería sentirse orgulloso de tener alumnos que siguen sus clases y se involucran en lugar de comportarse como un estirado.

¿Cómo se siente Juán?

Enfadado, furioso, indignado.

 

estudiante imagesTERCERA HISTORIA

Esta vez nuestra protagonista Ana, pasa exactamente por la misma situación que nuestros anteriores protagonistas. Como anteriormente, Ana es simpática, ha crecido felizmente en una familia similar a la de María y Juaán y también estudia derecho. Es su gran vocación.

Ana hace la famosa pregunta en clase y el profesor responde igual de borde que en las dos anteriores historias y entonces Ana piensa:

  • ¡Anda! Pobrecito, que amargado tiene que estar para que responda así a un alumno. Este no
  • Seguro que le va mal en su casa o lo mismo le ha dejado la mujer… vete tu a saber…

¿Cómo se siente Ana?

  • Está  tranquila.
  • Incluso sonrió ligeramente para sus adentros.
  • Siente compasión del profesor.

ANÁLISIS Y CONCLUSIONES

Puede que alguno de vosotros hayáis pensado que las situaciones provocan nuestras emociones o que los protagonistas son personas diferentes. Sin embargo, después de analizar las tres historias observamos que:

  • Los tres protagonistas son personas muy parecidas.
  • Los tres han vivido una situación idéntica.
  • Sin embargo, sus reacciones han sido muy distintas. ¿A qué se ha debido?

La diferencia es que cada uno ha INTERPRETADO de forma diferente lo que estaba viviendo. Luego NO son las circunstancias las que determinan nuestro estado emocional (alegría, tristeza, ira, decepción, vergüenza…) sino lo que yo pienso sobre la situación lo que determina mi emoción.

EL A-B-C de la Terapia Cognitiva se resume en el siguiente esquema:

esquema1

Ahora ya sabemos que A(situación)+B (lo que interpreto de la situación)=C (emociones y acciones)

Y que A (situación)=C (emoción y acción)


¡Espero que te haya resultado interesante! Un saludo y nos leemos en el siguiente post! Si te ha gustado, comparte o dale a “me gusta” 😉


Sandra Muñoz

Psicóloga Especializada en Ps. Clínica

Despacho: C/Marqués de Sotelo 9, pta 15.

660 032 031      sandra.m@cop.es

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